Recogiendo desechos en vertedero ( Niños Buzos)
Por: Milly Contreras
La pobreza es una de las principales causas del trabajo infantil, aunque existen otras causas que ameritan ser tomadas en consideración y se necesita que se tracen políticas públicas, que permitan la erradicación del mismo, ya que debe ser una de las metas de las instituciones que trabajan con la niñez, protegerlos de todas las formas de trabajo.
La mayor parte del trabajo infantil es realizado por niños, aunque no existen estadísticas claras que faciliten una información sobre los trabajos que desde todos los parámetros son inaceptables para que los realice un niño o niña.
En el área urbana encontramos frecuentemente que los infantes de ambos sexos realizan trabajos de diferentes índoles, aunque la proporción de los que trabajan es mayor en la zona rural, donde son sometidos a una explotación, que muchas veces les impide acudir a la escuela.
Entre los trabajos que realizan en la zona urbana están limpiar zapatos, vidrios de vehículos de motor en las intersecciones y en los semáforos, vendedores ambulantes, trabajos que normalmente los pone en condiciones especiales de vulnerabilidad, en tanto que en la zona rural el trabajo que realizan es agrícola, en ocupaciones como recolección de la siembra, siembra, venta de los productos cosechados, y en algunos casos cuidan animales.
Muchos niños trabajan también ayudando a sus padres en media jornada, lo que les permite ir a la escuela, pero jornadas que en todo caso les dejan agotados y les restan bríos para dedicarse a estudiar y tener sano esparcimiento, como dicen los derechos del niño/a.
En tanto que a las niñas las vemos vender flores, trabajar en el hogar y en muchas ocasiones son enviadas a casas de familia para realizar trabajos domésticos, que en muchas ocasiones las exponen a ser abusadas sexualmente.
El Coordinador Nacional de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) en la Republica Dominicana, Elías Dinzey, dice que el trabajo infantil sigue siendo una realidad importante en este país, donde la ultima Encuesta Nacional sobre el trabajo infantil, identifica que más de 400 mil niños, niñas y adolescentes trabajan en todo el territorio nacional y de esta cantidad un porcentaje importante realiza actividades peligrosas, no apropiadas para su edad y su desarrollo físico o mental.
El gobierno de la República Dominicana firmó un Memorandum de Entendimiento con la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) en el año 1997, este sirvió de punto de partida para las acciones del Programa Internacional para la erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) en el país.
Señala que otros estudios que se han realizado sobre la percepción de la sociedad dominicana sobre el Trabajo Infantil, plantean que en los hogares dominicanos de todo el país, en más de un siete por ciento hay niños o niñas que están trabajando, esto coincide con los datos de la Encuesta Nacional de Fuerza Laboral que hace el Banco Central, que identifica una cantidad importante de niños/as involucrados/as en el campo laboral, igualmente el Censo de Población y Familia, indica que un porcentaje importante abandonó la escuela por razones de trabajo.
Dinzey, dijo que en la actualidad la problemática se está mudando de la zona rural a la urbana, por el flujo migratorio que se está produciendo del campo a la ciudad, lo que involucra que se muevan también todas las problemáticas de orden social importantes, entre ellas el trabajo infantil, ahora mismo hay una cantidad numérica de niños/as más que trabajando, victimas de la explotación laboral en las provincias de Santiago y Santo Domingo.
¿Existen políticas públicas para erradicar el Trabajo Infantil en la Republica Dominicana?
Elías Dinzey, dice que existen Políticas Públicas importantes para luchar contra el trabajo infantil en la Republica Dominicana, a través del Plan Estratégico Nacional de lucha contra las peores formas de Trabajo Infantil, el cual fue elaborado bajo el liderazgo de la Secretaría de Estado de Trabajo, con el apoyo de la OIT/IPEC, este plan es un documento importante que guía el quehacer del Estado Dominicano, para luchar contra el trabajo infantil, puesto que tiene metas claras y también tipifica cual es el rol de los actores institucionales que participan en la materia
Recientemente el Consejo Nacional de la Niñez, lanzó una política pública para niños en situación de calle, ahí queda de manera explicita todo el tema vinculado con lo que es la niñez victima de explotación laboral.
¿Cómo se puede erradicar el trabajo infantil?
El Trabajo Infantil sólo se puede erradicar si hay una lucha colectiva en contra de éste flagelo, si existen políticas públicas que además de ser formuladas, sean efectivamente implementadas, porque no basta con tener el documento escrito, sino tenemos acciones concretas que estén directamente orientadas a erradicar el trabajo infantil en República Dominicana, para esto se necesita mucha voluntad y mucho compromiso de todos los actores institucionales, donde conjuntamente con la Secretaría de Trabajo y El Consejo Nacional de la Niñez, deben estar involucrados la Secretaría de Educación, la Secretaría de Salud Publica, la de Agricultura, los Jueces del área laboral (para que estos puedan penalizar a las personas que victimizen a los niños) así como los del área Penal para que aquellas personas que abusan y explotan sexualmente a niños y niñas puedan ser juzgados, por lo que debe estar involucrado el Misterio Público para que pueda levantar efectivamente los casos de investigación en torno a peores formas de Trabajo Infantil así como la Cancillería de la República para que haya una política clara y explícita en torno al tema de trata y trafico de niños. E s una lucha donde cada actor tiene que poner su parte. Si cada uno cumple con su rol en ese sentido vamos tener un mayor éxito para erradicar el trabajo infantil en el país.
Actualmente ocupamos un lugar importante en términos porcentuales en América Latina, porque hay países como Brasil que tienen una cantidad mayor de niños que son victima de explotación laboral, pero en el Caribe, la Republica Dominicana está a la cabeza, es el país que tiene el mayor número de niños y niñas victimas de explotación laboral o sexual.
El Coordinador Nacional de la OIT, dice que las peores formas de Trabajo Infantil, de acuerdo a la tipificación del Convenio 182 de la Oficina Internacional del Trabajo, identifica cuatro áreas de peores formas de trabajo infantil, como son el uso de niños y niñas en conflictos armados, la utilización de niños y niñas para todo el tema de explotación sexual comercial, incluyendo ahí todo el tema de la pornografía, la prostitución infantil y todo lo que tenga que ver con explotación sexual comercial, así como el uso de niño y niñas para el trafico de drogas y todo lo relacionado con el involucramiento de estos menores en actividades ilícitas así como las formas de trabajos peligrosos, que por su naturaleza son definitivamente dañinos para un niño, niña o cualquier persona menor de edad.
Con relación a los traumas emocionales, morales y la lesión de la autoestima de los niños y niñas que realizan trabajos, Elías Dinzey, señala que no hay nada peor para un niño o niña desde el punto de vista psicológico y emocional, que ser victima de explotación laboral, lo que influye en su desempeño escolar, que es muy distinto al de los menores que no trabajan y de cómo su autoestima es afectada en esa misma comparación, pudiendo desarrollar patrones de conducta agresivos, porque se sienten lastimados en su interior, sobran estudios en todo el mundo que dan luces claras sobre los efectos negativos del trabajo infantil. Esto influye en la capacidad para ellos relacionarse y no tienen la misma capacidad para el rendimiento escolar, por lo que alrededor de un cincuenta por ciento termina abandonando la escuela.
Actualmente la OIT, está realizando programas de sensibilización con los padres, madres y tutores de niños y niñas que trabajan, porque muchas veces desconocen el dañó que causan a sus hijos con el trabajo que realizan, además de que como ellos trabajaron en su infancia lo ven como algo normal. Se les está creando conciencia sobre los efectos nocivos del trabajo infantil, a la vez se están implementado dos programas, uno para proveerle algunos cursos técnicos vocacionales a los padres y madres para que puedan mejorar su capacidad de ingresos económicos, y otro es de cursos y talleres para alfabetización de adultos, porque algunos son analfabetos, lo que se convierte en una problemática para sensibilizarlos e involucrarlos en el tema del trabajo infantil.
La Oficina Internacional de Trabajo tiene en carpeta diez programas de acción que se están desarrollando a través de Organizaciones No Gubernamentales (ONG’S) en las provincias de Santiago, Santo Domingo, Azua, Barahona, y San Cristóbal, estas son las más vulnerables y las que fueron priorizadas por el Estado Dominicano, debido a la gran cantidad de casos que se pueden identificar, sobre todo en las provincias de Santo Domingo por la gran cantidad de población que se ha movido a los centros urbanos y el crecimiento desproporcionado de toda la circunferencia y las áreas urbanas marginales, donde los niños y niñas están haciendo algún tipo de trabajo, así como en Santiago que está recibiendo mucha migración interna de diferentes puntos del país y sus barrios marginales están creciendo mucho.
Otras formas de trabajo peligroso son el agrícola y en el área urbana los trabajos en carpintería, talleres de mecánica, limpiar vidrios de vehículos, limpiar zapatos así como una peor forma de trabajo infantil que es la de los niños buzos, por las condiciones en las cuales se realiza porque no hay forma de protegerlos (Los niños buzos son los que trabajan recolectando desechos en los vertederos, el año pasado en Santiago, un niño se quedo durmiendo en el vertedero y fue aplastado por un camión).
Elías Dinzey, nos dice que hay un compromiso muy importante del gobierno Dominicano para luchar contra toda esta problemática, de hecho la Secretaria de Trabajo acaba de firmar nuevamente un memorandum de entendimiento entre el gobierno de la Republica Dominicana y la Oficina Internacional de Trabajo, como una forma de reafirmar su compromiso para luchar contra el Trabajo Infantil.
“Tenemos previsto para este año continuar apoyando al Estado Dominicano, en varios aspectos que necesitamos tengan una pronta salida, uno de ellos es la readecuación del Código Penal, en este momento se está haciendo la recomendación de tipificar y condenar las peores formas del trabajo infantil, porque es importante que el marco legal pueda ayudar a sancionar a los explotadores, asimismo vamos a impulsar que se pueda readecuar el Código de Trabajo, de acuerdo a los Convenios Internacionales de la OIT y vamos a seguir estableciendo vínculos para que el Ministerio Público y la Escuela Nacional de la Judicatura puedan incorporar en su currícula el tema del Trabajo Infantil, para que los jueces que pasen por sus aulas también puedan recibir este tipo de formación.” Señaló Dinzey
“también estamos trabajando para continuar sensibilizando a la población, tendremos en vigencia los programas de acción en las provincias antes mencionadas, estos programas que apoya la OIT, tienen tres objetivos específicos y muy concretos, como son contribuir a la reinserción y permanencia de niños y niñas en la educación formal, con una serie de estrategias que desarrollamos, incluyendo la nivelación escolar de los que son victimas de explotación laboral y sexual , así como ofrecer cursos de formación técnico-vocacional a los adolescentes en edad legal de trabajar, de acuerdo al Convenio 132 de la OIT, que establece la edad mínima en catorce años para la República Dominicana, Es decir trabajos que no sean peligrosos y que no sean peores formas de trabajo infantil”. Concluye Elías Dinzey
El Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF) no pone reparos en que los niños trabajen en sus casas, en las granjas o en negocios familiares, siempre y cuando ese trabajo no ponga en peligro su salud y bienestar, ni impida que vayan a la escuela y tengan tiempo para jugar.
De acuerdo a los informes de UNICEF, se calcula que los niños y niñas representan de un 40% a un 50% de todas las víctimas del trabajo forzado, lo que equivale a 5,7 millones de niños y niñas atrapados en el trabajo forzado y el trabajo en condiciones de servidumbre.
El Gobierno Dominicano está comprometido con el logro de los Objetivos del Desarrollo del Milenio y la protección de los derechos humanos de la niñez y la adolescencia, contando con la cooperación de UNICEF, los mismos están dirigidos a fortalecer la capacidad Nacional para el logro de estos objetivos. En ese sentido firmaron un nuevo Acuerdo Básico de Cooperación, cuyo objetivo principal es hacer efectivos los derechos de la niñez a la supervivencia, el desarrollo, la protección y la participación.
El programa está basado en estrategias que refuerzan las políticas nacionales, con relación a la aplicación y asignaciones presupuestarias y su efectividad para el logro del fortalecimiento de los sistemas de protección de la niñez.
Maria Elena Asuad, Oficial de Políticas Públicas y Protección Infantil de UNICEF, dice que la edad en que termina la niñez es a partir de los dieciocho años, pero que todo lo que se haga antes de esa edad para sacar a los niños y niñas de la educación, de la actividad recreativa, de otras actividades extracurriculares de la escuela, de su capacidad de participar y jugar, genera alguna violación de los derechos de la niñez, pero debido a la situación de diferencias sociales y pobreza que vive el mundo, UNICEFF acepta que los niños/niñas hagan algún tipo de trabajo, siempre y cuando éste no interrumpa la escuela y su actividad recreativa.
Dice que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, aboga para que existan trabajos donde los niños/niñas no interrumpan su vida escolar, donde puedan estar con la familia, que puedan recrearse, que su derecho a la salud no sea vulnerado, porque si trabajan en el área agrícola pueden ser afectados por los pesticidas y si hay maquinas que cortan pueden resultar con daños.
“Estamos apoyando a la República Dominicana, para prevenir el trabajo infantil, ya que existe un Comité para la erradicación del mismo, que lo preside la Secretaria de Estado de Trabajo y está apoyado por OIT/IPEC, con la participación de sindicatos y patronos, donde se han hecho una serie de avances para lograr este objetivo, el problema aquí en el país no es el trabajo infantil formal, porque ese está regulado, es el trabajo informal de los que trabajan en la calle, en los talleres de mecánica donde nadie se entera y no está regulado, porque para el trabajo formal existe una cartilla que debe ser firmada por los padres y una edad mínima de catorce años”.Sostiene Asuad
Esos niños/niñas que están en la calle pidiendo, están trabajando, algunos son muy pequeños, por lo que desde hace tiempo venimos abogando para que los niños/niñas vayan a la escuela, porque es la única manera de romper el círculo de la pobreza, dice Maria Elena Asuad.
Señala que las peores formas de trabajo infantil, deben ser erradicadas definitivamente, debiendo permitir solamente las que están aceptadas bajo cierto tipo de regulación, porque hay personas que entregan sus hijos a otras personas para que se los críen a cambio de mandarlos a la escuela, pero están cansados del trabajo domestico que realizan y se duermen en la escuela. A los niños y niñas que realizan trabajos domésticos, les afecta estar en otras casas trabajando para otras personas, porque esto les crea una sensación muy grande de desamparo, de abandono, de no tener adultos que sean responsables de ellos, de acuerdo a los estudios realizados.
Asuad entiende que la pobreza material no es la principal causa del trabajo infantil, sino la pobreza de oportunidades, la dificultad que tiene la gente pobre para tomar decisiones de qué es lo mejor, la pobreza sicológica, nutricional y social. La variable es muy compleja.
Un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), establece que las políticas públicas que garantizan el Derecho Universal a la salud, la educación, la protección y participación de niños y niñas, siguen siendo grandes retos para la sociedad dominicana, ya que se ha cambiado el discurso, pero es necesario que cambie nuestro sentir y la forma de actuar a favor de la niñez y la adolescencia.
Indica que se hace necesario pasar del discurso y el “compromiso”, a la practica de la autentica equidad, a la inversión en políticas publicas, a la necesidad de concebir a la niñez como una prioridad nacional, porque sólo de esta forma se podrá lograr la ruptura del circulo de la pobreza en que se debate una amplia franja de la población infantil y obtener un impacto positivo de la Convención de los Derechos del Niño en la situación de la niñez y la adolescencia en la Republica Dominicana.
Los representante de los organismos internacionales que trabajan para sensibilizar a la población dominicana sobre las implicaciones del trabajo infantil en la vida de los niños, niñas y adolescentes, dicen que es vital que se entienda que sólo con la colaboración de toda la sociedad se puede lograr la erradicación del mismo.
Un informe de la OIT indica que con la Ratificación del convenio 138 de esa entidad sobre la Edad Mínima de Admisión de Empleo, en junio de 1999 y del convenio 182 sobre las Peores Formas de Trabajo Infantil (PFTI) en noviembre del 2000, a través de la Secretaria de Trabajo, la Republica Dominicana afianzó su compromiso para la eliminación de este flagelo social.
Con la implementación de los programas de la Oficia Internacional del Trabajo, para la erradicación del Trabajo Infantil, se ha logrado a nivel local retirar y prevenir a 27, 300 niños, niñas y adolescentes (NNA) de situaciones de explotación laboral y sexual, mediante la implementación de servicios educativos, la reinserción familiar de NNA, la capacitación y formación profesional de adolescentes, la prestación de servicios de salud, la alfabetización de adultos y el desarrollo de algunas iniciativas de generación de ingresos así como reforzar la capacidad de empleo y de generación de ingresos de 2,760 padres y madres de estos NNA, para asegurar un retiro sostenible del trabajo y un impacto a largo plazo
Además se busca crear y fortalecer las capacidades institucionales locales para que puedan enfrentar la problemática, impulsando y coordinando la respuesta a nivel comunitario, municipal o provincial , mediante la conformación de 116 Comités de Apoyo en todas las áreas de intervencion de los Proyectos de OIT y sensibilizar a más de 143,000 personas, entre adultos y menores de edad, sobre las consecuencias del Trabajo Infantil y la importancia de la educación, con mensajes dirigidos al respeto de los Derechos Humanos.
La pobreza es una de las principales causas del trabajo infantil, aunque existen otras causas que ameritan ser tomadas en consideración y se necesita que se tracen políticas públicas, que permitan la erradicación del mismo, ya que debe ser una de las metas de las instituciones que trabajan con la niñez, protegerlos de todas las formas de trabajo.
La mayor parte del trabajo infantil es realizado por niños, aunque no existen estadísticas claras que faciliten una información sobre los trabajos que desde todos los parámetros son inaceptables para que los realice un niño o niña.
En el área urbana encontramos frecuentemente que los infantes de ambos sexos realizan trabajos de diferentes índoles, aunque la proporción de los que trabajan es mayor en la zona rural, donde son sometidos a una explotación, que muchas veces les impide acudir a la escuela.
Entre los trabajos que realizan en la zona urbana están limpiar zapatos, vidrios de vehículos de motor en las intersecciones y en los semáforos, vendedores ambulantes, trabajos que normalmente los pone en condiciones especiales de vulnerabilidad, en tanto que en la zona rural el trabajo que realizan es agrícola, en ocupaciones como recolección de la siembra, siembra, venta de los productos cosechados, y en algunos casos cuidan animales.
Muchos niños trabajan también ayudando a sus padres en media jornada, lo que les permite ir a la escuela, pero jornadas que en todo caso les dejan agotados y les restan bríos para dedicarse a estudiar y tener sano esparcimiento, como dicen los derechos del niño/a.
En tanto que a las niñas las vemos vender flores, trabajar en el hogar y en muchas ocasiones son enviadas a casas de familia para realizar trabajos domésticos, que en muchas ocasiones las exponen a ser abusadas sexualmente.
El Coordinador Nacional de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) en la Republica Dominicana, Elías Dinzey, dice que el trabajo infantil sigue siendo una realidad importante en este país, donde la ultima Encuesta Nacional sobre el trabajo infantil, identifica que más de 400 mil niños, niñas y adolescentes trabajan en todo el territorio nacional y de esta cantidad un porcentaje importante realiza actividades peligrosas, no apropiadas para su edad y su desarrollo físico o mental.
El gobierno de la República Dominicana firmó un Memorandum de Entendimiento con la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) en el año 1997, este sirvió de punto de partida para las acciones del Programa Internacional para la erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) en el país.
Señala que otros estudios que se han realizado sobre la percepción de la sociedad dominicana sobre el Trabajo Infantil, plantean que en los hogares dominicanos de todo el país, en más de un siete por ciento hay niños o niñas que están trabajando, esto coincide con los datos de la Encuesta Nacional de Fuerza Laboral que hace el Banco Central, que identifica una cantidad importante de niños/as involucrados/as en el campo laboral, igualmente el Censo de Población y Familia, indica que un porcentaje importante abandonó la escuela por razones de trabajo.
Dinzey, dijo que en la actualidad la problemática se está mudando de la zona rural a la urbana, por el flujo migratorio que se está produciendo del campo a la ciudad, lo que involucra que se muevan también todas las problemáticas de orden social importantes, entre ellas el trabajo infantil, ahora mismo hay una cantidad numérica de niños/as más que trabajando, victimas de la explotación laboral en las provincias de Santiago y Santo Domingo.
¿Existen políticas públicas para erradicar el Trabajo Infantil en la Republica Dominicana?
Elías Dinzey, dice que existen Políticas Públicas importantes para luchar contra el trabajo infantil en la Republica Dominicana, a través del Plan Estratégico Nacional de lucha contra las peores formas de Trabajo Infantil, el cual fue elaborado bajo el liderazgo de la Secretaría de Estado de Trabajo, con el apoyo de la OIT/IPEC, este plan es un documento importante que guía el quehacer del Estado Dominicano, para luchar contra el trabajo infantil, puesto que tiene metas claras y también tipifica cual es el rol de los actores institucionales que participan en la materia
Recientemente el Consejo Nacional de la Niñez, lanzó una política pública para niños en situación de calle, ahí queda de manera explicita todo el tema vinculado con lo que es la niñez victima de explotación laboral.
¿Cómo se puede erradicar el trabajo infantil?
El Trabajo Infantil sólo se puede erradicar si hay una lucha colectiva en contra de éste flagelo, si existen políticas públicas que además de ser formuladas, sean efectivamente implementadas, porque no basta con tener el documento escrito, sino tenemos acciones concretas que estén directamente orientadas a erradicar el trabajo infantil en República Dominicana, para esto se necesita mucha voluntad y mucho compromiso de todos los actores institucionales, donde conjuntamente con la Secretaría de Trabajo y El Consejo Nacional de la Niñez, deben estar involucrados la Secretaría de Educación, la Secretaría de Salud Publica, la de Agricultura, los Jueces del área laboral (para que estos puedan penalizar a las personas que victimizen a los niños) así como los del área Penal para que aquellas personas que abusan y explotan sexualmente a niños y niñas puedan ser juzgados, por lo que debe estar involucrado el Misterio Público para que pueda levantar efectivamente los casos de investigación en torno a peores formas de Trabajo Infantil así como la Cancillería de la República para que haya una política clara y explícita en torno al tema de trata y trafico de niños. E s una lucha donde cada actor tiene que poner su parte. Si cada uno cumple con su rol en ese sentido vamos tener un mayor éxito para erradicar el trabajo infantil en el país.
Actualmente ocupamos un lugar importante en términos porcentuales en América Latina, porque hay países como Brasil que tienen una cantidad mayor de niños que son victima de explotación laboral, pero en el Caribe, la Republica Dominicana está a la cabeza, es el país que tiene el mayor número de niños y niñas victimas de explotación laboral o sexual.
El Coordinador Nacional de la OIT, dice que las peores formas de Trabajo Infantil, de acuerdo a la tipificación del Convenio 182 de la Oficina Internacional del Trabajo, identifica cuatro áreas de peores formas de trabajo infantil, como son el uso de niños y niñas en conflictos armados, la utilización de niños y niñas para todo el tema de explotación sexual comercial, incluyendo ahí todo el tema de la pornografía, la prostitución infantil y todo lo que tenga que ver con explotación sexual comercial, así como el uso de niño y niñas para el trafico de drogas y todo lo relacionado con el involucramiento de estos menores en actividades ilícitas así como las formas de trabajos peligrosos, que por su naturaleza son definitivamente dañinos para un niño, niña o cualquier persona menor de edad.
Con relación a los traumas emocionales, morales y la lesión de la autoestima de los niños y niñas que realizan trabajos, Elías Dinzey, señala que no hay nada peor para un niño o niña desde el punto de vista psicológico y emocional, que ser victima de explotación laboral, lo que influye en su desempeño escolar, que es muy distinto al de los menores que no trabajan y de cómo su autoestima es afectada en esa misma comparación, pudiendo desarrollar patrones de conducta agresivos, porque se sienten lastimados en su interior, sobran estudios en todo el mundo que dan luces claras sobre los efectos negativos del trabajo infantil. Esto influye en la capacidad para ellos relacionarse y no tienen la misma capacidad para el rendimiento escolar, por lo que alrededor de un cincuenta por ciento termina abandonando la escuela.
Actualmente la OIT, está realizando programas de sensibilización con los padres, madres y tutores de niños y niñas que trabajan, porque muchas veces desconocen el dañó que causan a sus hijos con el trabajo que realizan, además de que como ellos trabajaron en su infancia lo ven como algo normal. Se les está creando conciencia sobre los efectos nocivos del trabajo infantil, a la vez se están implementado dos programas, uno para proveerle algunos cursos técnicos vocacionales a los padres y madres para que puedan mejorar su capacidad de ingresos económicos, y otro es de cursos y talleres para alfabetización de adultos, porque algunos son analfabetos, lo que se convierte en una problemática para sensibilizarlos e involucrarlos en el tema del trabajo infantil.
La Oficina Internacional de Trabajo tiene en carpeta diez programas de acción que se están desarrollando a través de Organizaciones No Gubernamentales (ONG’S) en las provincias de Santiago, Santo Domingo, Azua, Barahona, y San Cristóbal, estas son las más vulnerables y las que fueron priorizadas por el Estado Dominicano, debido a la gran cantidad de casos que se pueden identificar, sobre todo en las provincias de Santo Domingo por la gran cantidad de población que se ha movido a los centros urbanos y el crecimiento desproporcionado de toda la circunferencia y las áreas urbanas marginales, donde los niños y niñas están haciendo algún tipo de trabajo, así como en Santiago que está recibiendo mucha migración interna de diferentes puntos del país y sus barrios marginales están creciendo mucho.
Otras formas de trabajo peligroso son el agrícola y en el área urbana los trabajos en carpintería, talleres de mecánica, limpiar vidrios de vehículos, limpiar zapatos así como una peor forma de trabajo infantil que es la de los niños buzos, por las condiciones en las cuales se realiza porque no hay forma de protegerlos (Los niños buzos son los que trabajan recolectando desechos en los vertederos, el año pasado en Santiago, un niño se quedo durmiendo en el vertedero y fue aplastado por un camión).
Elías Dinzey, nos dice que hay un compromiso muy importante del gobierno Dominicano para luchar contra toda esta problemática, de hecho la Secretaria de Trabajo acaba de firmar nuevamente un memorandum de entendimiento entre el gobierno de la Republica Dominicana y la Oficina Internacional de Trabajo, como una forma de reafirmar su compromiso para luchar contra el Trabajo Infantil.
“Tenemos previsto para este año continuar apoyando al Estado Dominicano, en varios aspectos que necesitamos tengan una pronta salida, uno de ellos es la readecuación del Código Penal, en este momento se está haciendo la recomendación de tipificar y condenar las peores formas del trabajo infantil, porque es importante que el marco legal pueda ayudar a sancionar a los explotadores, asimismo vamos a impulsar que se pueda readecuar el Código de Trabajo, de acuerdo a los Convenios Internacionales de la OIT y vamos a seguir estableciendo vínculos para que el Ministerio Público y la Escuela Nacional de la Judicatura puedan incorporar en su currícula el tema del Trabajo Infantil, para que los jueces que pasen por sus aulas también puedan recibir este tipo de formación.” Señaló Dinzey
“también estamos trabajando para continuar sensibilizando a la población, tendremos en vigencia los programas de acción en las provincias antes mencionadas, estos programas que apoya la OIT, tienen tres objetivos específicos y muy concretos, como son contribuir a la reinserción y permanencia de niños y niñas en la educación formal, con una serie de estrategias que desarrollamos, incluyendo la nivelación escolar de los que son victimas de explotación laboral y sexual , así como ofrecer cursos de formación técnico-vocacional a los adolescentes en edad legal de trabajar, de acuerdo al Convenio 132 de la OIT, que establece la edad mínima en catorce años para la República Dominicana, Es decir trabajos que no sean peligrosos y que no sean peores formas de trabajo infantil”. Concluye Elías Dinzey
El Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF) no pone reparos en que los niños trabajen en sus casas, en las granjas o en negocios familiares, siempre y cuando ese trabajo no ponga en peligro su salud y bienestar, ni impida que vayan a la escuela y tengan tiempo para jugar.
De acuerdo a los informes de UNICEF, se calcula que los niños y niñas representan de un 40% a un 50% de todas las víctimas del trabajo forzado, lo que equivale a 5,7 millones de niños y niñas atrapados en el trabajo forzado y el trabajo en condiciones de servidumbre.
El Gobierno Dominicano está comprometido con el logro de los Objetivos del Desarrollo del Milenio y la protección de los derechos humanos de la niñez y la adolescencia, contando con la cooperación de UNICEF, los mismos están dirigidos a fortalecer la capacidad Nacional para el logro de estos objetivos. En ese sentido firmaron un nuevo Acuerdo Básico de Cooperación, cuyo objetivo principal es hacer efectivos los derechos de la niñez a la supervivencia, el desarrollo, la protección y la participación.
El programa está basado en estrategias que refuerzan las políticas nacionales, con relación a la aplicación y asignaciones presupuestarias y su efectividad para el logro del fortalecimiento de los sistemas de protección de la niñez.
Maria Elena Asuad, Oficial de Políticas Públicas y Protección Infantil de UNICEF, dice que la edad en que termina la niñez es a partir de los dieciocho años, pero que todo lo que se haga antes de esa edad para sacar a los niños y niñas de la educación, de la actividad recreativa, de otras actividades extracurriculares de la escuela, de su capacidad de participar y jugar, genera alguna violación de los derechos de la niñez, pero debido a la situación de diferencias sociales y pobreza que vive el mundo, UNICEFF acepta que los niños/niñas hagan algún tipo de trabajo, siempre y cuando éste no interrumpa la escuela y su actividad recreativa.
Dice que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, aboga para que existan trabajos donde los niños/niñas no interrumpan su vida escolar, donde puedan estar con la familia, que puedan recrearse, que su derecho a la salud no sea vulnerado, porque si trabajan en el área agrícola pueden ser afectados por los pesticidas y si hay maquinas que cortan pueden resultar con daños.
“Estamos apoyando a la República Dominicana, para prevenir el trabajo infantil, ya que existe un Comité para la erradicación del mismo, que lo preside la Secretaria de Estado de Trabajo y está apoyado por OIT/IPEC, con la participación de sindicatos y patronos, donde se han hecho una serie de avances para lograr este objetivo, el problema aquí en el país no es el trabajo infantil formal, porque ese está regulado, es el trabajo informal de los que trabajan en la calle, en los talleres de mecánica donde nadie se entera y no está regulado, porque para el trabajo formal existe una cartilla que debe ser firmada por los padres y una edad mínima de catorce años”.Sostiene Asuad
Esos niños/niñas que están en la calle pidiendo, están trabajando, algunos son muy pequeños, por lo que desde hace tiempo venimos abogando para que los niños/niñas vayan a la escuela, porque es la única manera de romper el círculo de la pobreza, dice Maria Elena Asuad.
Señala que las peores formas de trabajo infantil, deben ser erradicadas definitivamente, debiendo permitir solamente las que están aceptadas bajo cierto tipo de regulación, porque hay personas que entregan sus hijos a otras personas para que se los críen a cambio de mandarlos a la escuela, pero están cansados del trabajo domestico que realizan y se duermen en la escuela. A los niños y niñas que realizan trabajos domésticos, les afecta estar en otras casas trabajando para otras personas, porque esto les crea una sensación muy grande de desamparo, de abandono, de no tener adultos que sean responsables de ellos, de acuerdo a los estudios realizados.
Asuad entiende que la pobreza material no es la principal causa del trabajo infantil, sino la pobreza de oportunidades, la dificultad que tiene la gente pobre para tomar decisiones de qué es lo mejor, la pobreza sicológica, nutricional y social. La variable es muy compleja.
Un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), establece que las políticas públicas que garantizan el Derecho Universal a la salud, la educación, la protección y participación de niños y niñas, siguen siendo grandes retos para la sociedad dominicana, ya que se ha cambiado el discurso, pero es necesario que cambie nuestro sentir y la forma de actuar a favor de la niñez y la adolescencia.
Indica que se hace necesario pasar del discurso y el “compromiso”, a la practica de la autentica equidad, a la inversión en políticas publicas, a la necesidad de concebir a la niñez como una prioridad nacional, porque sólo de esta forma se podrá lograr la ruptura del circulo de la pobreza en que se debate una amplia franja de la población infantil y obtener un impacto positivo de la Convención de los Derechos del Niño en la situación de la niñez y la adolescencia en la Republica Dominicana.
Los representante de los organismos internacionales que trabajan para sensibilizar a la población dominicana sobre las implicaciones del trabajo infantil en la vida de los niños, niñas y adolescentes, dicen que es vital que se entienda que sólo con la colaboración de toda la sociedad se puede lograr la erradicación del mismo.
Un informe de la OIT indica que con la Ratificación del convenio 138 de esa entidad sobre la Edad Mínima de Admisión de Empleo, en junio de 1999 y del convenio 182 sobre las Peores Formas de Trabajo Infantil (PFTI) en noviembre del 2000, a través de la Secretaria de Trabajo, la Republica Dominicana afianzó su compromiso para la eliminación de este flagelo social.
Con la implementación de los programas de la Oficia Internacional del Trabajo, para la erradicación del Trabajo Infantil, se ha logrado a nivel local retirar y prevenir a 27, 300 niños, niñas y adolescentes (NNA) de situaciones de explotación laboral y sexual, mediante la implementación de servicios educativos, la reinserción familiar de NNA, la capacitación y formación profesional de adolescentes, la prestación de servicios de salud, la alfabetización de adultos y el desarrollo de algunas iniciativas de generación de ingresos así como reforzar la capacidad de empleo y de generación de ingresos de 2,760 padres y madres de estos NNA, para asegurar un retiro sostenible del trabajo y un impacto a largo plazo
Además se busca crear y fortalecer las capacidades institucionales locales para que puedan enfrentar la problemática, impulsando y coordinando la respuesta a nivel comunitario, municipal o provincial , mediante la conformación de 116 Comités de Apoyo en todas las áreas de intervencion de los Proyectos de OIT y sensibilizar a más de 143,000 personas, entre adultos y menores de edad, sobre las consecuencias del Trabajo Infantil y la importancia de la educación, con mensajes dirigidos al respeto de los Derechos Humanos.
Fotos (Fuente OIT)







